Terapia de Adultos
A lo largo de la vida surgen una serie de dificultades que en ocasiones nos pueden resultar difíciles de gestionar: el estrés del trabajo, una fobia que nos paraliza, la ansiedad repentina sin aparente explicación, problemas familiares, sentirnos tristes de forma frecuente, estar irritable, padecer insomnio etc.
En CAPICI contamos con un equipo de psicólogos especializados. Te ofrecemos una ayuda profesional, especializada y adaptada a tus necesidades personales, porque tú eres diferente a cualquier otra persona.
¿Cuándo Acudir a un Psicólogo?
Podemos sentir la necesidad de acudir a un psicólogo cuando atravesamos dificultades que nos impactan emocionalmente. Cada persona trata de afrontar estas dificultades con sus propios recursos personales, pero a veces estos recursos no son suficientes y el malestar emocional se instala en nuestra vida. Este malestar se manifiesta a través de síntomas diversos, que nos causan un sufrimiento más o menos intenso a nosotros y a las personas que nos rodean y que pueden llegar a limitar nuestra vida. En esos momentos, un psicólogo puede ayudarnos a resolver nuestras dificultades y recuperar el bienestar y equilibrio psicológico.
¿Cuándo Acudir a un Psicólogo?
En terapia de adultos los problemas psicológicos más frecuentes son:
- Problemas de ansiedad (fobias, ataques de pánico, obsesiones…)
- Bajo estado de ánimo
Estrés - Problemas de autoestima
- Problemas de sueños
- Duelo (fallecimiento de personas cercanas, ruptura de pareja)
- Dificultades en las relaciones sociales
- Adicciones
La terapia de adultos no solo está reservada para cuando tenemos problemas psicológicos, sino cada vez más personas buscan el asesoramiento de un psicólogo en adultos para mejorar o hacer frente a situaciones puntuales de su vida. Por lo general, este tipo de consultas están relacionadas con la mejora de habilidades sociales y competencias emocionales:
- Preparar una entrevista de trabajo
- Aprender a hablar en público
- Manejo de relaciones tóxicas
- Asertividad: saber decir no
- Maternidad
- Divorcio
- Mejorar las relaciones con los hijos
- Mejorar las habilidades de liderazgo
- Orientación laboral o académica
- Entre otros.